Hojas amarillas en las plantas: causas y remedios de la clorosis

Es bastante habitual que las hojas de las plantas, ya sean de interior o de exterior, se pongan amarillas. De hecho, es probablemente uno de los síntomas de enfermedad más común. Las hojas amarillas en las plantas se pueden deber a varias causas, y si las detectamos en nuestras plantas debemos actuar para evitar que acaben dañándolas o incluso matándolas. En este artículo te contamos cuáles son las causas de las hojas amarillas en plantas y qué puedes hacer para solucionarlo.

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Causas de las hojas amarillas en las plantas y remedios

El estado de amarillamiento de las hojas de las plantas recibe el nombre de clorosis. La clorosis aparece cuando a las hojas de las plantas les falta clorofila, la sustancia que necesitan para hacer la fotosíntesis y la responsable de que las plantas tengan el color que tienen. La falta de clorofila repercute en el proceso de fotosíntesis, que no puede darse como sería conveniente, y eso provoca que las hojas se sequen, que puedan llegar a caer y que la planta sea más vulnerable a las plagas.

La clorosis puede ser mortal para la planta, por lo que es muy importante tratarla para solucionar este problema lo antes posible.

Esta enfermedad puede tener varias causas. Sigue leyendo para conocerlas, y para saber cómo remediar la clorosis en tus plantas.

Riego inadecuado

Una de las causas más frecuentes de las hojas amarillas en las plantas es el riego inadecuado. Puede ser debido a un riego excesivo, o debido a un riego demasiado pobre.

Si todas o casi todas las hojas de la planta se han puesto amarillas, y presentan este color sobre todo en las puntas, lo más probable es que la causa sea esta. Consulta la frecuencia e intensidad de riego adecuada para la planta, y asegúrate de regarla cuándo y cuánto lo necesite.

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Mal drenaje del suelo

Un mal drenaje del suelo de la planta también puede provocar clorosis. Si el agua de riego no drena bien, el suelo se encharcará y las raíces de la planta pueden debilitarse y pudrirse, lo que provocará que las hojas se vayan poniendo amarillas.

Observa la tierra de la planta, así como la maceta, para ver si se está quedando agua acumulada. Si es el caso, deberás utilizar otro tipo de tierra más adecuado, cambiar la maceta por otra con más agujeros de drenaje, o hacer ambas cosas.

Temperaturas extremas

El frío puede hacer que las hojas de las plantas que no están preparadas para soportarlo se vuelvan amarillentas.

Revisa las condiciones ideales para la planta, y ponla en un lugar donde la temperatura sea adecuada para ella.

Corrientes de aire

Este caso es similar al de las temperaturas extremas. Hay plantas que sufren con las corrientes de aire, y eso puede repercutir en el color de sus hojas, que se ponen amarillas a causa de la clorosis.

Si tu planta está en un lugar donde hay corrientes de aire constantes, es probable que esto sea lo que está provocando la clorosis en ella. Ponla en un sitio de tu casa donde no haya corrientes de aire ni cambios bruscos de temperatura.

Suelo pobre en nutrientes

La falta de nutrientes en suelo causa un déficit de hierro, nitrógeno y/o hierro que puede ser muy perjudicial para las plantas, y que provoca en ellas el amarillamiento de sus hojas. Es muy importante que la tierra donde tenemos nuestras plantas cuente con los nutrientes que éstas necesitan para estar sanas.

Consulta qué nutrientes necesita tu planta para que esté sana y, si compruebas que no le estás proporcionando los adecuados, utiliza los que requiere para estar sana.

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Presencia de plagas

Hay plagas que provocan que las hojas de las plantas de pongan amarillas. Pueden ser de insectos o parásitos, pero también de hongos, las plagas que causan clorosis.
Revisa tu planta para detectar la posible presencia de plagas. Algunas de ellas son difíciles de detectar, así que deberás hacerlo con mucha atención. Si ves que tiene parásitos u hongos, o que hay insectos en ella, es muy probable que estos sean los causantes del amarillamiento de las hojas de tu planta. Aplica a tu planta un remedio contra las plagas para que sus hojas vuelvan a su estado normal. Puedes consultar este artículo para conocer remedios naturales contra las plagas.

Exceso o falta de luz

Si una planta no recibe la cantidad de luz que requiere para estar sana, sus hojas se volverán amarillas poco a poco. Hay plantas que necesitan mucha exposición directa a la luz solar, otras necesitan semisombra, otras sombra… y es muy importante ponerlas en un lugar donde las condiciones, por lo que hace a la luz, sean adecuadas.

Revisa qué condiciones de iluminación son las ideales para tu planta, y asegúrate de que la pones en un lugar donde las tiene.

Llegada del otoño

Cuando llega el otoño, las hojas de las plantas que no son de hoja perenne se vuelven amarillas y caen.

Si tu planta no es de hoja perenne y has detectado que sus hojas se han puesto amarillentas al llegar el otoño, no te preocupes, pues se trata de un proceso natural.

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