Cómo trasplantar un cactus: guía paso a paso

Los cactus, debido a su naturaleza, se caracterizan por ser muy resistentes. Los cuidados que requieren son mínimos pero, aun así, es necesario trasplantarlos varias veces durante su ciclo de vida principalmente para que dispongan del espacio que necesitan para crecer de forma adecuada. En este artículo te contamos cómo trasplantar un cactus paso a paso.

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Cómo trasplantar un cactus

Trasplantar el cactus es algo se hará varias veces durante el ciclo de vida de esta planta. El proceso es sencillo, pero hay que saber cuándo debe hacerse y de qué forma, para evitar dañarlo u obstaculizar su correcto crecimiento.

Cuándo trasplantar un cactus

Los cactus, cuando se plantan en maceta, necesitan ser trasplantados cada tres años aproximadamente, debido a que a medida que crecen requieren de un espacio más amplio.

Estas son algunas de las señales que indican que un cactus plantado en maceta necesita ser trasplantado:

  • El cactus prácticamente toca los bordes de la maceta.
  • Se pueden ver sus raíces a través de los agujeros de drenaje inferiores.

Cuando se compra un cactus en un vivero u otra tienda especializada también es conveniente trasplantarlo tras adquirirlo, ya que lo más probable es que su suelo no sea el ideal para que crezca adecuadamente. Por lo tanto, es recomendable trasplantarlo a otra maceta con un sustrato más indicado.

Pasos para trasplantar un cactus

Trasplantar un cactus es muy sencillo, pero debido a las espinas que tiene esta planta, será necesario utilizar guantes de jardinería para protegernos las manos de éstas y unas pinzas de metal para coger el cactus de una forma más cómoda y segura.

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Los pasos que debes seguir para trasplantar un cactus son los siguientes:

  1. Escoge la nueva maceta para tu cactus. La maceta debe ser, preferiblemente, de cerámica o arcilla, ya que estos materiales ayudan a mantener una temperatura y una humedad ideales. El tamaño dependerá del estado de crecimiento en el que se encuentre el cactus a trasplantar; escoge una más grande o más pequeña en función de cuán grande sea. Sea como sea la maceta que escojas, asegúrate de que tiene varios agujeros de drenaje en su parte inferior.
  2. Pon una tierra adecuada en la nueva maceta. Pon un poco de grava en la base de la nueva maceta para facilitar el drenaje del agua de riego, y posteriormente acaba de rellenarla con un sustrato para cactus. Procura que el sustrato no quede demasiado compacto; es mejor que quede suelto para que favorezca el drenaje del agua.
  3. Suelta la tierra de la maceta del cactus. Si la maceta en la que está plantado el cactus es de plástico, aprieta suavemente todo su perímetro para que la tierra quede suelta. Si la maceta es de cerámica u otro material duro, puedes hacerlo con la ayuda de una pala de jardinería u otra herramienta sin filo.
  4. Extrae el cactus de la maceta. Con unos guantes gruesos y con la ayuda de unas pinzas, por ejemplo, de barbacoa, extrae el cactus y colócalo en un sitio plano donde puedas trabajar en él (esto es importante para el siguiente paso).
  5. Limpia y sana las raíces del cactus. Retira cuidadosamente toda la tierra que puedan tener las raíces del cactus. Si está muy pegada, puedes rociar un poco de agua en las raíces para ablandarla y retirarla así más fácilmente. Si detectas alguna raíz en mal estado, córtala con unas tijeras de poda. Finalmente, aplica un fungicida a las raíces para eliminar cualquier hongo que pueda haber en ellas.
  6. Planta tu cactus en la nueva maceta. Haz un agujero en el centro de la nueva maceta y coloca en él el cactus, utilizando los guantes y las pinzas para no hacerte daño. A continuación, pon más sustrato para cactus en su alrededor hasta que las raíces queden totalmente cubiertas.

Consejos a tener en cuenta al realizar el trasplante

  • Realiza el trasplante en verano o primavera. Es recomendable trasplantar el cactus en los meses de verano o primavera, ya que los hongos no suelen aparecer tan fácilmente en estas épocas del año, cuando predominan el calor y la sequedad.
  • No riegues tu cactus inmediatamente después de trasplantarlo. Espera unos dos o tres días antes de regar tu cactus tras trasplantarlo. Esto es, porque, al realizar el trasplante, alguna de sus raíces podría haberse dañado y, si entrara en contacto con agua, podría acabar formando hongos que dañarían seriamente la planta.
  • Asegúrate de que el cactus no sufre ninguna plaga. Los cactus son susceptibles de sufrir varias plagas, como la de la cochinilla, la mosca blanca, el pulgón, la araña roja y el gorgojo. Cuando lo hayas extraído de su maceta para trasplantarlo, dedica unos minutos a revisarlo para asegurarte de que está sano y no está siendo atacado por ninguna plaga.

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